10.5294/pacla.2018.21.4.1


Xenofobia y periodismo:
Colombia y la migración venezolana

Xenophobia and Journalism:
Colombia and the Venezuelan Migration

Xenofobia e jornalismo:
Colômbia e a migração venezuelana


Carlos A. Cortés-Martínez1

1 http://orcid.org/0000-0003-0336-2827 Universidad de La Sabana, Colombia.
carlos.cortes3@unisabana.edu.co

Un estudiante propuso como noticia que los migrantes venezolanos les quitan el trabajo a los bogotanos. Los otros veintiún aspirantes a periodistas que conformaban el consejo de redacción aprobaron la historia sin reparos. Mi responsabilidad como profesor era problematizar la propuesta, pero no supe cómo. “Asegúrese de incluir las diferentes perspectivas de la noticia”, dije. “Algunos migrantes pueden tener una visión diferente”.

Me pregunté qué aprendimos de las historias sobre los venezolanos que discutimos durante los test de noticias: ¿Cómo entendimos que Perú les pidió el pasaporte a los venezolanos y que otros países andinos consideraron esa medida? ¿Qué significó que el Colegio Nacional de Periodistas reportara que ocho caminantes murieron en su éxodo desde Venezuela? ¿Qué nos quedó de las declaraciones de la Secretaría de la Mujer sobre el incremento de migrantes venezolanas que han tenido que llegar a ejercer la prostitución en Bogotá? ¿Comprendimos que los miembros de la comunidad LGTBIQ+ no tienen acceso a medicamentos y están siendo asesinados selectivamente? Dolió pensar que futuros periodistas en Colombia, un lugar donde sus pobladores han vivido de cerca el desplazamiento, se hayan quedado con una historia parcial sobre nuestros vecinos migrantes.

A pesar de lo anterior, la situación de los venezolanos en nuestro país constituye una oportunidad para educadores e investigadores del periodismo. Estudiar el cubrimiento noticioso de la crisis migratoria beneficia tanto a la academia y al periodismo como a la sociedad en general. La investigación puede explicar el papel de los medios en el entendimiento social que los colombianos creamos sobre los migrantes venezolanos y también puede iluminar caminos posibles para enseñar periodismo desde una perspectiva incluyente.

Este editorial invita a los investigadores del periodismo a emprender estudios que busquen avanzar lo que se sabe sobre el cubrimiento de migrantes desde una perspectiva crítica de los medios. La teoría del orientalismo constituye un primer camino posible. El orientalismo es una forma de dominación en la que los occidentales se apropian de la identidad de los orientales, los definen a su conveniencia y trazan una historia basada en la distinción aparente entre ambos grupos que facilita el mantenimiento del statu quo (Said, 1978). Preguntarse sobre los métodos de deshumanización discursiva que los periodistas usan en nuestro contexto, sobre cómo los reporteros crean discursivamente las identidades de los migrantes y sobre cómo los noticieros construyen su aparente autoridad para representar a los venezolanos puede contribuir a un entendimiento más profundo sobre la manera en que el orientalismo y el cubrimiento noticioso de la migración venezolana están relacionados.

Las perspectivas feministas constituyen una segunda opción para analizar el cubrimiento de la migración venezolana. Los conceptos de voz y de subalterno (Spivak, 1995) pueden explicar los mecanismos sociales que impiden escuchar las perspectivas de la comunidad migrante. Ambos conceptos teóricos pueden problematizar la selección de los testimonios que aparecen en la prensa y la omisión de casos que complejicen la representación de los venezolanos en Colombia. El contexto local permite el análisis de la falta de garantías necesarias para que la voz de los migrantes aparezca en la prensa y para que las audiencias escuchemos sus voces.

La teoría de la interseccionalidad también puede iluminar la manera en la que los periodistas cuentan la migración de venezolanos. Existen diferentes identidades por las que una persona puede ser discriminada: su género, sus habilidades, su raza, su clase, su identidad sexual y su religión constituyen algunos ejemplos (Crenshaw, 1989/2018). Las investigaciones que exploren las formas de discriminación que se suman al estatus migratorio pueden ayudar a identificar y entender los diferentes elementos que participan en la creación sociodiscursiva del migrante venezolano.

El concepto de los estereotipos ofrece una tercera perspectiva teórica para analizar el cubrimiento de la migración venezolana. La literatura plantea que la sociedad usa estereotipos para reducir la complejidad de un grupo determinado de gente y entender la identidad de dicho grupo a través de prejuicios (Lippmann, 1922). Identificar los estereotipos que los periodistas usan con relación a los venezolanos migrantes equiparía a las audiencias con el conocimiento necesario para exigir un cubrimiento más justo.

La literatura señala que los periodistas tienen la obligación de diseminar información, de mantener a los gobernantes responsables por sus actos, de representar las diferentes voces de la sociedad y de debatir las ideas que impactan los intereses públicos (Craft & Davis, 2016). Si es posible estar de acuerdo en las funciones de los periodistas en las democracias, el siguiente paso es abordar el rol de quienes cumplimos el deber social de enseñar lo que Gabriel García Márquez llamó el mejor oficio del mundo. Una opción es ignorar la xenofobia presente en nuestros salones de clase. Otra asumir nuestra función y hacer lo posible por educar, según la investigación, a nuestros estudiantes en términos críticos.

Después de la clase en la que un estudiante me planteó cubrir cómo los venezolanos migrantes les quitan el trabajo a los bogotanos, el mensaje de un pastor bautista muy reconocido no ha dejado de retumbar en mi consciencia: “Las palabras de nuestros enemigos no quedarán en nuestra memoria”, Martin Luther King Jr. dijo: “Pero el silencio de nuestros amigos, sí”.



Referencias

Craft, S. & Davis, C. N. (2016). Principles of American journalism: An introduction. Nueva York, EE. UU.: Routledge.

Crenshaw, K. (1989/2018). Demarginalizing the intersection of race and sex: A Black feminist critique of antidiscrimination doctrine, feminist theory, and antiracist politics. En K. T. Bartlett y R. Kennedy (Eds.), Feminist legal theory readings: In law and gender (pp. 57-80). Nueva York, EE. UU.: Routledge.

Lippmann, W. (1922). Public opinion. Nueva York, EE. UU.: Harcourt, Brace and Company, Inc.

Said, E. (1978). Orientalism. Nueva York, EE. UU.: Vintage Books.

Spivak, G. C. (1995). Can the subaltern speak? En B. Ashcroft, G. Griffiths & H. Tiffin (Eds.), The post-colonial studies reader (pp. 24-28). Nueva York, EE. UU.: Routledge.



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