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Artículos
Emerson David Devia Acevedo 1
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https://orcid.org/0000-0002-6015-9078. Universidad de La Salle, Bogotá, Colombia.
edevia@unisalle.edu.co
* Este artículo hace parte de los resultados de la investigación "Comunicación y participación política de millennials y centennials, en Brasil, México y Colombia", proyecto ganador de la Convocatoria de doctorado nacional para profesores de IES 909 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias), Colombia.
** This paper is part of "Comunicación y participación política de millennials y centennials en Brasil, México y Colombia", a winning project of the National Call for PhDs for IES 909 professors issued by the Ministry of Science, Technology and Innovation (MinCiencias), Colombia.
*** Este artigo é parte dos resultados da pesquisa "Comunicación y participación política de millennials y centennials, en Brasil, México y Colombia", um projeto vencedor da Chamada Nacional de Doutorado para professores de IES 909 do Ministério da Ciência, Tecnologia e Inovação (MinCiências).
Recibido: 31/05/2024
Enviado a pares: 20/06/2024
Aceptado por pares: 16/09/2024
Aprobado: 15/10/2024
Para citar este artículo / to reference this article / para citar este artigo: Devia Acevedo, E. D. (2025). Narrativas y subjetividades políticas globales en medios de comunicación digital: Análisis de la campaña #SinMiedo. Palabra Clave, 28(1), e2819. https://doi.org/10.5294/pacla.2025.28.1.9
Resumen
Este artículo explora cómo las plataformas digitales se han convertido en espacios centrales para la creación y diseminación de narrativas políticas que influyen en la construcción de identidades individuales y colectivas. Utilizando un enfoque mixto que combina teoría crítica y análisis discursivo, este trabajo examina la tríada ciberespacio, redes sociales y relaciones internacionales. Por medio de técnicas recolección y análisis basadas en ciencia de datos, se analiza la escucha social sobre el caso #SinMiedo. Los hallazgos muestran que la expansión de las tecnologías digitales ha llevado a una mayor complejidad en el análisis político y las relaciones internacionales, especialmente en el relevamiento de sentimientos de insatisfacción social, y aunque el ciberespacio ofrece oportunidades para la participación política inclusiva, también presenta desafíos significativos para la cohesión social y la estabilidad democrática. El artículo revela cómo la interacción entre narrativa política y subjetividad en el ciberespacio redefine las estructuras tradicionales de poder, favoreciendo nuevos actores no estatales en la configuración de la opinión pública.
Palabras clave: Ciberespacio; redes sociales; análisis político; subjetividades; narrativas.
Abstract
This article explores how digital platforms have become central to the creation and dissemination of political narratives that influence the construction of individual and collective identities. Using a mixed approach that combines critical theory and discourse analysis, this paper examines the triad of cyberspace, social media, and international relations. Utilizing data science-based collection and analysis techniques, it analyses social listening on the #SinMiedo case. The findings show that the expansion of digital technologies has led to greater complexity in political analysis and international relations, especially in the elicitation of feelings of social dissatisfaction. While cyberspace offers opportunities for inclusive political participation, it also poses significant challenges to social cohesion and democratic stability. The article reveals how the interplay between political narrative and subjectivity in cyberspace redefines traditional power structures, favouring new non-state actors in shaping public opinion.
Keywords: Cyberspace; social networks; political analysis; subjectivities; narratives.
Resumo
Neste artigo, explora-se como as plataformas digitais se tornaram espaços centrais para a criação e para a disseminação de narrativas políticas que influenciam a construção de identidades individuais e coletivas. Usando uma abordagem mista que combina teoria crítica e análise discursiva, neste artigo, é examinada a tríade do ciberespaço, das redes sociais e das relações internacionais. Usando técnicas de coleta e análise baseadas na ciência de dados, é analisada a escuta social sobre o caso #SinMiedo. Os resultados mostram que a expansão das tecnologias digitais levou a maior complexidade na análise política e nas relações internacionais, especialmente no levantamento de sentimentos de insatisfação social e, embora o ciberespaço ofereça oportunidades para a participação política inclusiva, ele também apresenta desafios significativos para a coesão social e para a estabilidade democrática. O artigo revela como a interação entre a narrativa política e a subjetividade no ciberespaço redefine as estruturas tradicionais de poder, favorecendo novos atores não estatais na formação da opinião pública.
Palavras-chave: Ciberespaço; redes sociais; análise política; subjetividades; narrativas.
Introducción
La producción de narrativas políticas en los medios digitales implica la creación y el desarrollo de historias y discursos que transmiten significados y valores. Estas narrativas surgen de diferentes expresiones sociales y tienen el poder de influir en las percepciones, los comportamientos y las creencias de las personas, construyendo sentidos de movilización, opinión pública, identidad, pertenencia y legitimación, especialmente en el ciberespacio, en los que las tecnologías digitales han transformado la manera en que producen, distribuyen y consumen estas narrativas.
En el entorno digital, las plataformas tecnológicas han dejado de ser simples canales de comunicación para convertirse en arquitectos de subjetividades, influyendo en cómo las personas perciben el mundo y se posicionan en relación con los asuntos políticos. Específicamente, el ciberespacio y las redes sociales han brindado nuevas oportunidades de comunicación y organización política a nivel mundial, esto ha generado una mayor participación de los ciudadanos y una mayor democratización de la información. Sin embargo, también han originado preocupaciones sobre los posibles efectos negativos del uso de estas tecnologías en la política, incluso la propagación de desinformación y el ciberacoso, entre otros problemas de orden ético y político.
En lo que respecta a esta investigación, definimos la comunicación política como un proceso que se refiere a la forma en que los ciudadanos, los políticos, los partidos políticos y las organizaciones políticas se comunican con el público y tratan de influir en su opinión y comportamiento. También subrayaremos el activismo político, que está contenido en la comunicación política y que refiere a la participación consciente de individuos y grupos en la política, a menudo con el objetivo de promover cambios. El activismo puede incluir acciones como manifestaciones, boicots, campañas en línea y peticiones públicas, entre otras expresiones en medios digitales. Dicho lo anterior, este artículo analiza la relación existente entre ciberespacio, medios sociales y relaciones internacionales, a través de un enfoque interdisciplinario que combina teoría crítica y análisis de datos digitales, se exploran las implicaciones de la masificación digital acelerada en el surgimiento de
nuevas formas de participación y comunicación política. El análisis se centra en cómo el ciberespacio actúa como un espacio de disputa ideológica, donde múltiples actores compiten por el control de las narrativas políticas y por la configuración de subjetividades. Para lo anterior, en primer lugar, se realiza un encuadre teórico conceptual; en segundo lugar, se fija la postura metodológica, y, finalmente, se presentan los hallazgos, las discusiones y conclusiones de la investigación.
Marco teórico-conceptual
Este artículo asume una postura crítica que hace un recorrido por los conceptos y las teorías en clave de reflexión. El ciberespacio se refiere a un concepto que describe un entorno virtual creado por el hombre mediante la interconexión de dispositivos y redes informáticas a través del internet y otras tecnologías digitales (Chaves Guerrero y Jurado Vásquez, 2019; Robles Carrillo, 2016). Es un espacio intangible donde ocurren interacciones, intercambios de información y actividades en línea entre individuos, organizaciones y máquinas. El término fue popularizado en la década de 1980 por el escritor de ciencia ficción William Gibson, en su novela Neuromante, para describir un mundo donde la información y las interacciones digitales adquieren una dimensión casi física. Sin embargo, este concepto también suscita preocupaciones sobre la segregación digital y las dinámicas de poder, incluso algunos estudiosos proponen ver el ciberespacio a través de un enfoque de teoría de sistemas, considerándolo tanto un sistema social como un entorno (Asencio-Guillén, 2018).
Por su parte, las redes sociales en cuanto medio de comunicación se definen como plataformas digitales que permiten a los usuarios pro-sumir contenido (Toffler, 1979), interactuar entre sí y formar comunidades en línea a nivel global (Caldevilla Domínguez, 2010; Guerrero Vega, 2017). Por otra parte, las redes sociales también son vistas como ecosistemas donde emergen fenómenos de comunicación masiva, formación de opinión pública, movimientos sociales, dinámicas de poder y control de la información. Estas plataformas desempeñan un papel crucial en la difusión de información y desinformación, la construcción de identidad digital y la participación cívica.
A su vez, el campo de las relaciones internacionales abarca diversas perspectivas, desde las teorías críticas hasta las aplicaciones prácticas. Diversos académicos han contribuido a las relaciones internacionales con los enfoques críticos desde la periferia (Marini, 2020), y han vinculado la historiografía y la identidad regional en los asuntos internacionales (Villarroel Peña, 2018). De cualquier modo, la naturaleza interdisciplinar de las relaciones internacionales es evidente en sus conexiones con la geopolítica, la seguridad nacional y la defensa, entre otras (Muñoz Aguirre, 2021).
En ese contexto, las investigaciones recientes sobre subjetividades y narrativas exploran las múltiples configuraciones culturales y discursivas en relación con las instituciones sociales y los retos políticos, económicos y sociales contemporáneos (percepciones, experiencias, emociones, pensamientos y creencias) (Ricouer, 1999, 2003; Rodríguez Rincón y Mora Lemus, 2016). Varios estudios examinan cómo se configuran las subjetividades a través de diversos registros discursivos, centrándose en las experiencias, las narrativas y la autoconstrucción (Guzmán Ríos, 1995). A pesar de su importancia, la subjetividad sigue estando insuficientemente estudiada en las ciencias sociales, con continuos debates sobre su naturaleza y significado (Arias-Gómez, 2011; De León, 2012). Así es como esta compleja interacción genera campos de tensión y conflicto, donde el ciberespacio, como un entorno global y sin fronteras, amplifica las voces de los prosumidores, transformando el flujo de información y la dinámica del poder a nivel global, convirtiéndose en campos de batalla para la influencia política y cultural.
De igual modo, diversos estudios exploran las implicaciones de esta intersección, recorriendo tanto posturas críticas sobre la aceptación excesivamente entusiasta del ciberespacio, los enfoques culturales y hasta el debate de las cualidades únicas del ciberespacio y sus posibles amenazas para la seguridad, haciendo hincapié en la aparición de una nueva cultura y subjetivación política y destacando el papel de la comunicación digital en la determinación del resultado de cuestiones globales (Edwards, 1994; Luke y Toulouse, 1998; Manjikian, 2010; McNair, 2016; Sierra Caballero, 2020; Webb, 1998). Crilley et al. (2020) y Costigan y Perry (2012) anali zan el uso de las narrativas visuales en la política mundial con énfasis en la necesidad de investigación y la construcción de una visión exhaustiva del campo, más aún cuando la evolución del ciberespacio ha transformado la forma en que los individuos y los Estados participan en la política mundial, desdibujando las fronteras entre los reinos físico y digital. El ciberespacio ha pasado de ser un mero dominio técnico a convertirse en un escenario político crítico, en el que se entrecruzan cuestiones relacionadas con la seguridad, la gobernanza y la diplomacia (Valori, 2021), que actúa como una extensión del mundo físico, razón por la cual los estudiosos de las relaciones internacionales reconocen cada vez más la importancia del ciberespacio como una nueva dimensión que configura la política mundial (Mayer et al., 2013).
En ese contexto, resulta pertinente señalar que la importancia del ciberespacio en la política mundial es profunda, con implicaciones para la soberanía, la seguridad y la gobernanza (Shen, 2016), dado que sirve de plataforma para el ejercicio del poder, la influencia y el control social, desafiando las nociones tradicionales de soberanía estatal y fronteras territoriales. La naturaleza interconectada del ciberespacio permite la rápida difusión de información, la coordinación de actividades a través de las fronteras y la proyección de influencia a escala global (McBeath y Webb, 1996), y más claramente en el giro hacia cuestiones técnicas y la aparición de nuevas subjetividades en la era digital (Chia-yi Lee, 2019).
Postura metodológica
El diseño metodológico se basó en investigación mixta (Creswell y Creswell, 2017; Vara-Horna, 2012). El análisis combina fuentes primarias y secundarias. Para la dimensión cualitativa, las técnicas de recolección empleadas fueron revisión de literatura y análisis de contenido y discurso; y para la dimensión cuantitativa, la técnica de recolección empleada fue la generación de muestras de datos en medios sociales por medio de webscraping y text analyticis en escucha social. Como eje articulador, se analiza el caso específico de la campaña #SinMiedo.
Para lograr esto, aplicamos avanzadas técnicas de procesamiento del lenguaje natural (PLN) con el fin de explorar los aspectos emocionales y semánticos de las frases más recurrentes en torno a la campaña; que, a la vez al ser apoyada en la lingüística computacional, la inteligencia artificial (IA) y las ciencias de datos, nos permitió detectar patrones y recurrencias narrativas y discursivas. Para integrar ambos tipos de datos, se aplicó un enfoque de triangulación. Los resultados cuantitativos proporcionaron una visión general y estadísticamente sólida de las tendencias, mientras los resultados cualitativos ofrecen una comprensión más profunda de las causas y los significados detrás de esos números.
Extracción y procesamiento de datos
Primero, se realizó una primera aproximación al tema por medio de la técnica de Scraping y Text Analytics. Luego, por un medio análisis de la información publicada en Google Analytics y Trends, además de Meltwater. La muestra generada en todo el estudio incluyó 55177 registros entre 2017 y 2021 (tabla 1).
Tabla 1. Información agregada
Criterio |
Información |
Key Concept/Word |
Protesta Social (All Language) |
Operación |
"#SinMiedo" "#Sinmiedo" "#sinmiedo" (2021) |
Valoración |
Concordancia exacta |
Tipo de fuente (17) |
Entradas en medios digitales |
Acceso a fuentes |
Fuente: Elaboración propia.
El proceso de crítica y procesamiento se realizó en Atlas.ti y <R>. A continuación, se llevó a cabo un proceso de clasificación basado en palabras clave, al que siguió un análisis de sentimiento mediante clasificación automática con PLN comparado en dos países: Colombia y México.
Limitaciones
Si bien los hallazgos de este estudio son indudablemente valiosos, es crucial reconocer las limitaciones que afectan tanto a la ejecución como a los resultados de la investigación. Estas limitaciones facilitan futuras investigaciones y moldean la comprensión y el análisis de los resultados presentados:
• Limitaciones de la muestra: Un factor a considerar en este estudio es su restringido tamaño de muestra, que comprende 55 177 de registros acumulados en un lapso de cinco años. Para este artículo, solo se usó un intervalo de un año (2021). Aunque se emplearon metodologías avanzadas (no comerciales) de ciencia de datos, es posible que el tamaño de la muestra no abarque todas las posibles permutaciones del fenómeno bajo investigación.
• Limitaciones temporales de los datos: Los datos se recopilaron durante un lapso de cinco años, centrándose en intervalos de tiempo específicos; sin embargo, para este artículo solo se usó un intervalo de un año (2021). Este enfoque conlleva la posibilidad de que haya un sesgo estacional en los hallazgos.
Resultados y discusión
En política mundial, el ciberespacio ha modificado los flujos de poder clásicos, y ha influido en los sentimientos, las características y, en algunos casos, en la intención-acción democrática. La aparición de nuevas formas de sentir, actuar y pensar, así como los procesos de toma de decisión algorítmicos en internet, han generado complicaciones y oportunidades para entender la política mundial en el presente. El ciberespacio se ha convertido en una zona donde se diseñan, se construyen y se negocian los identificadores de la sociedad y la política, desdibujando las fronteras físicas, lo que implica examinar el efecto de la tecnología sobre las distintas manifestaciones sociales y políticas. Mouffe (2013) sostiene que la democracia debe ser entendida como un espacio de conflicto político y lucha por el poder, en lugar de una búsqueda de consenso. Esta visión se aplica particularmente bien al contexto de los movimientos sociales digitales, que se basan en la creación de nuevas narrativas y discursos políticos. En este sentido, la primera categoría de análisis es ciberespacio y conflicto, esta se refiere a cómo la tecnología digital, las redes sociales y el ciberespacio en general han transformado el modo en que los conflictos políticos se desarrollan en el mundo contemporáneo.
Los movimientos sociales han tenido un papel importante en esta transformación, ya que han aprovechado estas herramientas para movilizarse y desarrollar sus discursos y narrativas. Por un lado, la tecnología digital ha permitido que los conflictos políticos se desarrollen de manera más rápida y amplia, llegando a una audiencia global en cuestión de minutos, lo que ha permitido la creación de nuevas formas de organización y participación política, que han desafiado la legitimidad de los sistemas políticos establecidos y han cuestionado las narrativas hegemónicas.
La segunda categoría está dada por la relación entre subjetividades y conflicto, que se refiere a cómo las narrativas políticas y la identidad individual pueden influir en la forma en que se entienden y se abordan los conflictos políticos y sociales. Las subjetividades, entendidas como las experiencias y percepciones individuales, pueden estar moldeadas por diferentes factores, como la cultura, la educación y las creencias, entre otros. El paisaje digital del ciberespacio ha facilitado la creación de diversas identidades en línea, dando forma a las subjetividades de maneras únicas (Chia-yi Lee, 2019). En este reino virtual, los individuos tienen libertad de elaborar y curar sus personajes digitales según sus intereses, presentando facetas de sí mismos comparadas con sus identidades fuera de línea, lo que da lugar a que el ciberespacio proporcione una plataforma para que los individuos construyan identidades que pueden alinearse o desviarse de su yo del mundo físico, una especie de subjetividades multifacéticas. Estas representaciones no solo reflejan narrativas personales, sino que también contribuyen a discursos más amplios en torno a la identidad, la cultura y la política en el ámbito digital (figura 1). Esta noción del yo (virtual) hace referencia a la identidad o representación digital que una persona construye y mantiene en entornos virtuales, en el marco de la experimentación y comunicación, sobre autopercepción y validación, que, en muchas ocasiones, aportan a la construcción de identidades y narrativas colectivas, como movimientos sociales, grupos de afinidad o comunidades en línea.
Figura 1. Representación del yo (virtual).

Fuente: Elaboración propia.
Estos factores pueden influir en cómo una persona interpreta y comprende un conflicto y pueden llevar a una polarización. Por otro lado, estas narrativas pueden ser utilizadas por diferentes actores políticos para legitimar y deslegitimar. Al participar activamente en la producción y difusión de contenidos digitales, los individuos de las comunidades virtuales desempeñan un papel vital en la configuración de las subjetividades y el prosumo de información (Harcourt y Calle, 2022). En la mayoría de los casos, se influye en la forma en que los individuos se perciben a sí mismos e interactúan con los demás.
De hecho, la propagación de narrativas políticas en línea se ha convertido en un factor signiicativo en la coniguración de la política mundial (Valori, 2021). Para el establecimiento de la agenda, los actores políticos elaboran y promueven estratégicamente narrativas para influir en la opinión pública y en los resultados de las políticas (Cristiano, 2022). A través de la difusión estratégica de información, el encuadre de cuestiones clave y la manipulación del discurso en línea, las partes interesadas en la política mundial pueden moldear las prioridades y percepciones de individuos y comunidades (Cristiano et al., 2024), lo anterior usualmente con el control de la narrativa y las campañas para influir en el sentimiento. La capacidad de establecer agendas en el ciberespacio otorga a los actores políticos un poder significativo para dirigir las conversaciones, movilizar apoyos y avanzar en sus objetivos políticos (Ördén, 2021).
No obstante, aunque los medios sociales y los canales de comunicación digitales han democratizado la creación y difusión de narrativas, permitiendo que diversas voces y perspectivas participen en la esfera pública (Harcourt y Calle, 2022), también han abierto la puerta a la desinformación, la propaganda y la polarización, normalmente expresadas en cámaras de eco y las burbujas de filtros en el consumo de información, lo que pone de relieve la necesidad de un compromiso crítico con las narrativas en línea. Aunque Foucault (1968) no trabaja de manera directa sobre la argumentación de la narrativa, sí presenta el discurso como un dispositivo de poder que relaciona las narrativas no solo con relatos lineales de hechos objetivos, sino con construcciones sociales y culturales utilizadas para controlar y regular el comportamiento humano (Ricouer, 1999). Además, examina cómo la sociedad y los poderes dominantes usan las narrativas para establecer "la verdad" y el conocimiento, al igual que cómo puede llevar a la exclusión y marginación de quienes con experiencias y perspectivas no se ajustan a estas narrativas hegemónicas. Y, finalmente, sostiene que la producción de narrativas no es una tarea neutral, sino que está moldeada por las relaciones de poder y las estructuras sociales y culturales subyacentes. Las narrativas son, por tanto, formas de construcción de subjetividades que siempre están condicionadas por relaciones de poder, y resistir estas narrativas hegemónicas es una forma de desafiar esos mismos poderes.
En este sentido, la relación entre subjetividades y conflicto se hace evidente cuando se observan las diferentes posturas y actitudes que pueden surgir a partir de la interpretación y comprensión individual de los conflictos políticos y sociales, así como de las narrativas que se construyen alrededor de ellos. La forma en que cada individuo entiende y percibe un conflicto puede influir en su postura y actitud ante este. Asimismo, el ciberespacio ha proporcionado nuevas formas de participación política y ha permitido a los movimientos sociales digitales movilizar a una gran cantidad de personas. Sin embargo, también ha dado lugar a una nueva forma de conflicto, en el que los actores políticos pueden utilizar las redes sociales para atacar y deslegitimar. En este contexto, los movimientos sociales han aprovechado la naturaleza abierta y democrática del ciberespacio para desarrollar nuevas formas de participación política.
Por otra parte, la transnacionalización de la política se refiere al proceso por el cual la política deja de ser una cuestión nacional para involucrar cada vez más actores y procesos que operan en un ámbito transnacional. Así es como este proceso ético-político y económico desborda las fronteras en las cuales no hay claridad sobre los centros de poder, las relaciones y referencias de manera contundente. Esto significa que las decisiones políticas ya no se toman únicamente en el ámbito nacional, sino que están influenciadas por actores y procesos internacionales. La transnacionalización de la política se relaciona con la globalización y el aumento de la interdependencia entre los Estados y las sociedades en todo el mundo. En ese sentido, la transnacionalización de la política es el proceso por el cual los actores políticos, incluso los Estados y las organizaciones internacionales, así como los actores y no estatales, se ven cada vez más interconectados. La transnacionalización política puede dar lugar a una mayor cooperación y diálogo entre los actores políticos de diferentes países, pero también puede dar lugar a la competencia, la tensión y la conflictividad. Al respecto, Alba Vega (2020) clasifica en tres ámbitos el concepto, a saber: a) micro, que hace referencia a hogares y familias; b) meso, que hace referencia a organizaciones y empresas, y c) macro, que hace referencia a institucionales, acuerdos, convenciones, tratados, normas, entre otros mecanismos legales de conformación. Algunas de las manifestaciones más comunes son:
• Todos los ámbitos: Expresiones de comunicación política (discursos, debates, entrevistas, publicidad, música, arte, entre otros) en medios digitales en favor o en contra de estructuras hegemónicas.
• Macro: ONG, incluso las internacionales que trabajan en temas de derechos humanos, medio ambiente y desarrollo sostenible a nivel global.
• Micro y meso: Movimientos sociales que buscan influir en las políticas públicas a nivel internacional, como el movimiento feminista, el movimiento LGTB+ (y de diversidad sexual), entre otros.
• Macro: Foros internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), que reúnen a líderes de diferentes países para discutir temas globales y tomar decisiones que afectan a nivel internacional.
• Meso: Empresas multinacionales que influyen en las políticas nacionales y globales a través de su poder económico y político.
• Macro: Acuerdos y tratados internacionales que buscan regular el comercio, las inversiones, la protección del medio ambiente, entre otros temas, que requieren la colaboración de diferentes países para ser efectivos.
Desde el origen de internet en 1958, pero especialmente con su popularización en la década de 1990, hemos apreciado cómo la red de interconexión de computadoras ha cambiado con base en los requerimientos tanto económicos como sociales. Este espacio de interacción se permea por las manifestaciones y las acciones cotidianas de los sujetos, lo que sugiere que el concepto cambió a la bidireccionalidad, una comunicación horizontal donde se eliminan, o, por lo menos, contienen, los esquemas autoritarios y se fomenta la conversación, intencionada o no, en la red. En la red, se estructuran de manera formal grupos, comunidades y organizaciones con fines y propósitos comunes en diferentes ámbitos sin jerarquías o estructuras de poder, pero poderosas entre sus usuarios. Esta acción/condición de libertad permite que los usuarios compartan e interactúen según sus intereses y directamente con personalidades públicas, figuras políticas y con cualquier persona. En este sentido, Jasso-Peña et al. (2019) afirman que esta participación ha traído la posibilidad de expresión libre de los dominios del aprendizaje y por medio de muestras de empatía y rechazo. Justamente las muestras de empatía y rechazo son las dos principales razones de participación e interacción en las diferentes plataformas, por medio de acciones como etiquetado, likes (me gusta), favorito, apoyo, celebrar, compartir, uso de emojis y retuit, entre otras etiquetas y esquemas de interacción los usuarios manifiestan sus emociones y asumen posicionamientos ético-políticos en relación con la conversación en la red.
Un ejemplo son las protestas, las campañas de denuncia, la manifestación de desigualdades, entre otras expresiones de inconformidad con políticas y acciones gubernamentales. Este común denominador de pertenecer a la sociedad de las pantallas se manifiesta en redes sociales a través de Tiktok, Instagram, YouTube, Facebook y X, argumentando que los medios de comunicación tradicionales (TV, prensa y radio) son controlados por monopolios económicos o, en su defecto, están politizados y sirven a intereses económicos. Esto denota una clara desconfianza en los mensajes, alcance e impacto de estos medios y, por ende, un des-escalonamiento en el uso de los medios tradicionales y potenciando el uso de "nuevos" medios de comunicación que consideran libres, "neutrales" (con la excepción del algoritmo) y con mayor alcance.
Así pues, las apuestas políticas y sociales también tienen un nuevo terreno ilusorio en la red y, con ello, el surgimiento de las culturas digitales, los procesos políticos, los posicionamientos ético-político-sociales y, por ende, la comunión de la transnacionalización de la política. Así es como la democratización en el acceso a internet y la generación/establecimiento de plataformas digitales han incidido en el cierre de la brecha generacional informacional de manera considerable, con grandes resultados y nuevos retos éticos, sociales y especialmente políticos, aumentando la masa crítica participativa; sin embargo, esto no es suficiente y he aquí la brecha. Según Galeano (2022), el 62 % de la población mundial tiene acceso a internet, asimismo, plantea que el 72 % de la población en América Latina se encuentra en este lugar de privilegio. A manera de ejemplo, para el caso de Colombia, la cifra no dista mucho de la global, el índice de penetración de internet es del 68 %. El mismo autor plantea que el promedio de consumo de tiempo en internet es de algo menos de 7 horas al día, lo que reduce el tiempo de desconexión a 17 horas, sin considerar tiempos de descanso, ocio o sueño, a lo que solo quedan 11 horas. Esta cifra nada menor nos alerta sobre el tiempo que pasamos "ilusionados o atrapados" en la red.
Las redes sociales digitales y los motores de búsqueda cambian, modifican y hasta manipulan las tendencias actuales y dan vida a nuevas perspectivas. Situarnos en línea (presencia online) brinda a las personas audiencias globales por correo electrónico, blogs, inmersiones, redes y sitios web que deben tratarse cuidadosamente. Esto expone ideas para el debate a un ritmo más acelerado y proporciona una plataforma/canal para las opiniones y las emociones públicas. Para los políticos y los encargados de formular políticas, el ámbito digital ofrece formas sin precedentes de comunicarse directamente con los electores y crear un diálogo sobre temas apremiantes.
#SinMiedo: un ejemplo
A efectos del análisis situado por medio de una selección de caso, se evidencia la relación de la movilización social digital y la transnacionalización de los asuntos sociales y políticos. La canción sin miedo, que se ha convertido en un himno del movimiento feminista #SinMiedo, inició en México en marzo de 2020 como una respuesta ciudadana a la violencia de género y los feminicidios en el país. La campaña se hizo viral en las redes sociales con el uso de la etiqueta #SinMiedo y se convirtió en un movimiento que trascendió las fronteras mexicanas. El movimiento busca visibilizar la violencia contra las mujeres, promover la justicia y la igualdad de género, así como fomentar la cultura de la denuncia y la no violencia.
El movimiento se caracteriza por utilizar las redes sociales y la tecnología digital para difundir su mensaje y convocar manifestaciones y acciones colectivas. A continuación, se presentan los resultados de análisis del caso, luego de explorar los registros, para 2021. Como se aprecia en la tabla 1, se realizó el comparativo de búsqueda de información relacionada con #SinMiedo. Se evidencia a Colombia y Chile, cada uno con más de 57 millones de consultas.
En la tabla 2, se evidencia el aumento significativo de consultas y búsquedas de #SinMiedo, esto puede ser causado por diversos factores y es una medida importante para los analistas de datos, ya que indica la popularidad o relevancia de un tema o evento en una región o población. Dicho lo anterior, se logra evidenciar que entre el 7 y 13 de marzo de 2021 a nivel global se realizaron más de 100 millones de búsquedas sobre el tema.
Tabla 2. Comportamiento #SinMiedo desagregado

Fuente: Elaboración propia.
Por otra parte, en las figuras 2 y 3, se representa la densidad de la búsqueda. Se puede evidenciar que los colores más oscuros representan una mayor densidad de puntos y concentración de búsquedas de la canción de #SinMiedo. De esta manera, se representan los datos geográficos y la densidad espacial como un factor importante de la transnacionalización. Así es como comprobamos el interés en otras latitudes y la desterritorialización del tema, generando interconexiones con emociones y sentimientos alrededor de la violencia basada en género.
Figura 2. Pico de tendencia y uso #SinMiedo.

Fuente: Elaboración propia.
Figura 3. Mapa de calor global, comportamiento canción

Fuente: Elaboración propia.
Finalmente, en la figura 4, se presenta el análisis de PLN, donde se evidencia un sentimiento favorable sobre la construcción semántica de #SinMiedo, siendo esta una etiqueta de sensación positiva, es decir, #SinMiedo utiliza la negación de la palabra "miedo", que se refiere a un sentimiento de temor o angustia ante una situación. La preposición "sin" indica ausencia o falta de algo, en este caso, la falta de miedo. El sustantivo "miedo" deriva del latín metus y se utiliza para formar un concepto relacionado con el sentimiento de temor. Al unir la preposición "sin" con el sustantivo "miedo", se reconfigura el concepto. Semántica y morfológicamente, asumir esta etiqueta sugiere la idea de superación del miedo y de la valentía ante una situación determinada. En el contexto del movimiento #SinMiedo, la etiqueta se utiliza para fomentar la valentía y la determinación en la lucha por los derechos y la justicia social, especialmente de las mujeres. La idea central es que, al superar el miedo, se pueden lograr cambios positivos.
Figura 4. Análisis PLN #SinMiedo.

Fuente: Elaboración propia.
Tras el análisis de la movilización política sobre la canción Sin miedo de la autora Vivir Quintana, se evidencia que ha logrado una reproducción en YouTube de 20 444 889 vistas, un apoyo de 692 309 me gusta, provenientes de varios países. Además, ha logrado versiones propias de otros artistas (Mon Laferte, cantante con 1 958 099 vistas y 52 479 me gusta; César Espejo, coreógrafo con 89 915 vistas y 2272 me gusta; Escuela Esfemica con 70 710 vistas y 2424 me gusta), Colombia (Hysteria Revelando con 1 871 000 vistas y 67 101 me gusta), Argentina (Centro de Estudios Judiciales del Chaco con 1 602 259 vistas y 45 709 me gusta) y Francia (CollectifAuto Média énervé con 228 991 vistas y 11 779 me gusta), por solo mencionar algunos, con corte al 18 de febrero de 2023. En otras redes, Ramos (2022) para Univisión afirma que: "#vivirsinmiedo tiene 10.8 millones de visualizaciones en TikTok; mientras #vivirquintana tiene 26.0 millones y #vivirquintanacancionsinmiedo unos 6.5 millones". Cifras en aumento.
Justamente este ejemplo de nuevas formas de movilización social política transnacional ha redundado en millones de comentarios de solidaridad, indignación y apoyo, colaboraciones con la autora, adaptaciones, traducciones e interpretaciones, así como la adopción como himno contra la violencia, las mujeres indígenas y los femicidios en América Latina. Una narrativa política resultado de las subjetividades que convoca una percepción nosotras-ellos (enfoque en análisis discursivo) en el marco de violencias basadas en género y las múltiples formas de opresión (enfoque interseccional), a partir de las interacciones y el contenido que consumen los movimientos feministas con etiquetas como #SinMiedo (enfoque en identidad digital).
Figura 5. Principales expresiones digitales movimiento #SinMiedo.

Fuente: Elaboración propia.
Conclusiones
Al término de este análisis, encontramos que la creciente utilización de herramientas digitales tiene un gran impacto en el análisis político y las relaciones internacionales, con efectos determinantes en la creación de macronarrativas, que constituyen el ciberespacio en un campo de batalla donde diferentes narrativas y subjetividades compiten para ganar influencia en la política global. El ciberespacio no solo es un medio donde se propagan narrativas, sino un entorno que moldea la construcción de subjetividades políticas y, por ende, un campo de disputa. Comprender la complejidad de las identidades en línea es un reto importante a la hora de explorar las subjetividades en el ciberespacio (Broman et al., 2024). La producción de subjetividades en la intersección de los entornos local/global y en línea/fuera de línea añade capas de complejidad a la comprensión de las identidades individuales y colectivas (Rybas y Gajjala, 2007). La relatividad y la diversidad culturales complican aún más las relaciones en línea y la interpretación del comportamiento en línea, lo que pone de relieve la naturaleza polifacética de las subjetividades en el ámbito digital (Megele, 2017). Para muchos individuos, la subjetividad en el ciberespacio está estrechamente entrelazada con la identidad social y política, lo que subraya la necesidad de considerar cómo se ven influidos y potencialmente transformados los patrones existentes en los contextos en línea (Chia-yi Lee, 2019).
La maniobra de las macronarrativas en el ciberespacio plantean un reto importante a la hora de comprender las subjetividades (Cristiano et al., 2024). Los expertos reconocen la creciente prominencia de las tácticas híbridas, en las que las narrativas y los elementos cibernéticos se entrecruzan para moldear las percepciones e influir en los comportamientos de las personas; por ejemplo, las narrativas de guerra, las preocupaciones por la ciberseguridad y la política de las operaciones cibernéticas ponen de relieve el papel fundamental que desempeñan las narrativas en la conformación de las subjetividades y las dinámicas de poder en el dominio digital (Cristiano et al., 2024).
Al participar en discusiones políticas digitales a nivel global, se transforma el modo en que se desarrollan las relaciones internacionales en su lucha constante entre diferentes formas de saber y de poder. Por ejemplo, las plataformas de los medios y las redes sociales desempeñan un papel crucial en la configuración de las narrativas geopolíticas, facilitando la difusión de información e ideas al mismo tiempo que desafían las prácticas tradicionales de censura (Kamruzzaman, 2022). Al comprender la interacción entre el ciberespacio y la política mundial, navegamos mejor por las complejidades de la era digital y su profundo impacto en las sociedades, la gobernanza y las relaciones internacionales que, en consecuencia, con los hallazgos obtenidos son el reflejo de la producción de las narrativas y subjetividades.
Por tanto, el ciberespacio y las subjetividades como campo de conflicto es fundamental para dar voz y visibilidad a movimientos como #SinMiedo. La creación de una narrativa política sólida y coherente puede ayudar a consolidar la identidad y los valores. El mensaje de #SinMiedo demuestra la importancia de luchar contra la normalización de la violencia y promover una cultura de respeto y equidad de género. Por otra parte, se constituye en un ejemplo de cómo las redes sociales y la tecnología digital pueden permitir la conexión y organización de ciudadanos en torno a un mensaje político. La canción hace un llamado a la acción y a la lucha contra la violencia de género, explicitando el sufrimiento de la violencia.
Con el análisis de la canción, se evidenció el papel del ciberespacio y las redes sociales en la producción de subjetividades y narrativas en torno al conflicto, así como la denuncia ante el Gobierno y el Estado por las condiciones de desprotección. La canción se viralizó en las redes sociales y se convirtió en un himno para muchas mujeres que han vivido situaciones similares de violencia de género en todo el continente americano, esta canción es un ejemplo de cómo la música y las redes sociales pueden ser utilizadas para visibilizar y luchar contra un problema social. Además, la canción también ejemplifica la relación entre subjetividades y conflicto, dado que su letra refleja las emociones y los sentimientos de la víctima, quien se siente atrapada. Sin embargo, esta narrativa también muestra cómo la víctima es arropada por la fuerza de otras voces (mujeres) que la llenan de fuerza y el coraje para reivindicarla. De esta manera, la canción no solo da voz a las víctimas de violencia de género, sino que también promueve la acción y la lucha contra este tipo de violencia, una clase de producción de subjetividad política propia del movimiento.
Se afirma, entonces, que la comunicación política (enfáticamente la digital) es determinante en la formación y la consolidación de diferentes identidades y percepciones políticas e ideológicas, especialmente en los niveles macro y meso. Se evidencia que la producción de subjetividades y narrativas políticas en el ciberespacio resultan en una mayor representación de las demandas populares y en políticas más respetuosas de los derechos y las necesidades de la gente. La utilización de herramientas digitales y redes sociales ha permitido la generación de espacios de comunicación y organización transnacional que promueven la construcción de subjetividades y narrativas en torno a la lucha por los derechos y la justicia social. En este contexto, es fundamental prestar atención a las emociones y los sentimientos que se expresan en las redes sociales y en la producción de discursos políticos, para comprender las motivaciones y necesidades de la sociedad, así como construir discursos políticos más efectivos y cercanos a las demandas de la ciudadanía. En definitiva, la producción de narrativas y la comunicación política son elementos clave en la construcción de movimientos y expresiones sociales y populares.
Al adoptar la visión agonista de Mouffe (2013), es posible comprender estos movimientos como parte de un espacio de conflicto político y lucha por el poder. Castells (2015) destaca el papel de las redes sociales en el surgimiento de estos movimientos y su impacto en la política global. En razón de lo anterior, se reafirma que las narrativas políticas que circulan en el ciberespacio no son neutras; están cuidadosamente diseñadas para influir en las creencias, las actitudes y los comportamientos de los usuarios.
En ese contexto, resulta pertinente señalar que la interacción entre el ciberespacio, las narrativas políticas y la construcción de subjetividades representa una nueva frontera en la configuración de la política global. Este artículo ha demostrado cómo los entornos digitales no solo han transformado los mecanismos de comunicación política, sino que influyen poderosamente en la forma en que los individuos perciben la realidad al seleccionar los discursos, y así crear un entorno de burbujas informativas. Esta situación encuentra un eco significativo en el activismo contemporáneo, como lo demuestra el movimiento #SinMiedo en cuanto símbolo de resistencia que ha resonado en diversas partes del mundo bajo una narrativa compartida de dolor, lucha y esperanza. Quintana ha dicho que esta canción ya no es suya, sino de todas las mujeres que luchan por justicia, lo que resalta el poder de las narrativas políticas y culturales en la construcción de subjetividades compartidas a nivel global.
Por otra parte, la preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos representan retos adicionales, de hecho, los debates actuales sobre la vigilancia ponen de relieve las controversias políticas en torno a la privacidad, la vigilancia y las ambigüedades morales inherentes a la recopilación de datos digitales (Ochoa et al., 2020), y además incluyen preocupaciones individuales y cuestionan el sentido de identidad y soberanía de los Estados en la era digital (Lupovici, 2022), destacando la relación entre las subjetividades, el poder y la tecnología (Shen, 2016). En definitiva, la producción de narrativas y subjetividades implican una comprensión profunda de los diferentes actores, intereses y dinámicas que operan en este ámbito producto de una compleja red de discursos, poder y conocimiento que regula y controla qué historias son contadas y aceptadas en un momento particular. Las narrativas son, por tanto, formas de construcción de subjetividades que siempre están condicionadas por relaciones de poder y resistencia.
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